• Utopía y Performance : Esther Ferrer

    Esther Ferrer. Se hace camino al andar.  Holanda, 2002


    Utopía yPerformance
    EstherFerrer

    Para elSeminario del Instituto de Altos Estudios Artísticos de Paris "L'abri etl'utopie".

    Heempezado por un extracto de esta performance, por varias razones, la primeraporque como llevo muchos años haciendo performances éstas son una parteimportante de mi trabajo. Por otra parte me he dicho, seguramente hay unarelación entre la performance y el título de este seminario "El abrigo yla utopía" (L'abri et l'utopie).

    Enrealidad creo que en nuestro universo, todo está en relación con todo y que sepuede llegar a hablar de las estrellas a partir de las ratas y viceversa.

    Laprimera relación que he establecido, entre performances y utopía es unarelación por oposición, es decir, si la utopía es el lugar del abrigo total -casi como un seno materno - la performances es todo lo contrario. Y hablandodel seno materno, de la madre y todas las connotaciones que sugiere diré, entreparéntesis, que me parece una cuestión interesante el analizar la imagen de lamujer en la utopía. Una imagen de madre - purificada de su carácter sexual -que olvida completamente la mujer como tal, para privilegiar únicamente sufunción generadora: glorificándola como la madre de la nación (una glorificaciónfrecuente en los fascismos). Una madre que será substituida por la sociedad, ala que se debe consagrar la vida, a la que todo debe supeditarse, pero que decualquier manera estará regida siempre por una autoridad patriarcal.

    Sianalizamos las utopías clásicas, serias, vemos que jamás se encuentra a lasmujeres a la cabeza de una sociedad utópica. Verdad es que prácticamente todasestán escritas por hombres. y quizás sería también interesante preguntarse elpor qué, por qué la mujer no se ha sentido tentada por la utopía literaria, porcrear modelos de sociedad utópicos (un tema interesante que valdría la penaanalizar).

    Pero porel contrario, si se les encuentra a la cabeza cuando es cuestión de utopíasirónicas, generalmente escritas para criticar una situación social dada, en unmomento determinado, como fue el caso en Atenas en tiempos de Aristófanes(445-386 av. nuestra era) cuando este autor escribió "La Asamblea de lasmujeres", que muchos autores citan como ejemplo de utopía (y no les faltarazón).

    Lasituación era tan mala en Atenas entonces, que Aristófanes sin duda pensó"no puede empeorar, incluso si las mujeres toman el poder", yescribió esta pieza en la cual efectivamente las mujeres consiguen que laAsamblea les elija para dirigir la república y, curiosamente todo va muy bien.

    (Aunquela figura de la mujer en las utopías es también una cuestión que nos aleja deltema principal, he considerado interesante el introducirlo simplemente porqueal decir de ciertos analistas "el fantasma utópico" puede ser (comolo es también el sueño), una vía de acceso al inconsciente". Si esto fueracierto, quizá se podría acceder al inconsciente colectivo, a través delanálisis de las utopías y a partir de ahí quizás establecer una terapia socialcapaz de ayudarnos a reglar ciertos problemas que existen en nuestra sociedadentre hombres y mujeres, por ejemplo.

    (Bromeoun poco quizá pero no del todo).

    Volviendoal tema Relaciones entre la performance y la utopía decía que si la utopía esel lugar del abrigo total, donde se está protegido contra todo, el arte de laperformance, por el contrario, es el arte del no-abrigo, tanto por lo que serefiere al performer como por lo que respecta a la performance en si misma,como obra. Ni el uno ni la otra están protegidos por nada:

    (Altratar este aspecto quedará claro también, las diferencias fundamentales entreperformance y teatro)

    1 - Nipor el decorado o la iluminación teatral, etc. que crea universos de luz ysombras, situaciones irreales que distraen la atención del espectador y lomanipulan en el mejor y peor sentido de la palabra. Por otra parte, los actoresactúan para un público que en realidad no ven, pues está sumergido en laoscuridad, sólo el escenario está iluminado. En consecuencia, el público se veautomáticamente condicionado a la pasividad, diré incluso a la no-existencia,la no-presencia. Trataré más tarde esta cuestión. En la performance, al menosen las mías, todo el mundo está sumergido en el mismo universo de luz o deoscuridad. Están en igualdad de condiciones. (Hablar quizá de las diferenciascon el teatro popular que se realizaba y en parte se realiza todavía en lacalle, a la luz del día, etc).

    2 - Nipor la encarnación de un personaje, pues el performer no es un actor, noencarna más que a si mismo, no hay transposición posible.

    En elteatro, el personaje corresponde a un "arquetipo" que hay querespetar, tanto si el actor se siente bien o mal, alegre o triste, en laperformance no existe eso. Quizás es mucho menos exigente.

    Enconsecuencia, la relación que el performer establece con el espectador es unarelación directa, no protegida por un intermediario, el personaje encarnado porel actor. La relación, es una relación con el "yo" del performer.

    3 - Nipor un texto, una historia que contar que puede servir para manipular lasemociones, los sentimientos, etc. En la performance, todo está crudo, sincocinar. Bueno, tengo que decir que aunque normalmente yo no empleo textoalguno en mis performances, he hecho una serie de ellas en el que lo másimportante es el texto, y en las que hablo prácticamente todo el tiempo, porquela performance es precisamente el texto: "Contar performance" o"Zaj: Teoría y práctica".

    4 - Nipor la distancia, el performer no está protegido por la distancia física, materialque existe normalmente en el teatro por ejemplo, o en los conciertos, entre elactor y el público o incluso en un partido de football. Debido a esta ausenciade distancia, el espectador puede incluso tocar al performer, entrar en suespacio, agredirle, como nos ocurrió algunas veces en los años 60 y 70. Unaépoca en que el público se sentía con el derecho legítimo a participar, unaparticipación que a veces era violenta, e incluso muy violenta.

    Por estaintervención, violenta o no, la performance puede quedar modificadacompletamente, estructurándose así de forma completamente diferente de laproyectada por su autor, en función de la reacción del público. Todo ello da ala performance cierta vulnerabilidad que considero forma parte de su esencia. Cagedecía siempre que el accidente forma parte de la obra.

    Siconsideramos el primero de los tres elementos fundamentales de la performance,la presencia individualizada - los otros dos son el espacio y el tiempo - yanalizamos un poco los diferentes tipos de utopía que existen, podemoscomprobar que en general en la utopía, el individuo no existe, no hay individuocomo tal, no hay más que utópicos - cualquiera que sea el nombre con el que seles denomine, proletarios, etc. - es decir, que pertenecen a la utopía, estánen función de ella, a su servicio, su realización como individuos depende de larealización del proyecto utópico, de otra forma no existen..

    Todo locontrario que en la performance. En la performance está primero la presenciadel performer como individuo, "viveur" empleando un término de laInternacional Situacionista, y después la presencia de diferentes otrosindividuos con los que se establece la relación y que para entendernosllamaremos público.

    Enrealidad aunque emplee el termino público, no me gusta denominarlo así, pues enlos años 6O en la época en que comenzó lo que hoy llamamos performances, queentonces no se llamaba así, se pretendía, precisamente, cambiar la situaciónestática teatral, en la que el público queda relegado a ser un elementocompletamente pasivo, que normalmente se traga lo que le echen.

    En laperformance, la cuestión no es que el público se identifique con el héroe de laacción, como ocurre generalmente en el teatro, o con el proyecto utópico, sinoque se identifique con él mismo y actúe en consecuencia. Esto no significa quela performance - al menos tal y como yo la entiendo - pretenda y busque laparticipación del público, al menos yo nunca la he buscado. Simplemente hay dospresencias: la del performer y la de los otros, dos presencias individualizadasy como tales, cada cual tiene la libertad de actuar como le parezca mejor.

    Enrealidad, cuando yo comencé a hacer performances, se decía que la performanceera simplemente una proposición. Un punto de partida para la creación de unasituación que vivir en un lugar dado, en un momento determinado. Un poco comouna "construcción de situaciones" (quizá efectivamente por influenciadel "situacionismo"). Pero situaciones dinámicas, porque en la performance,las dos presencias que decía antes, son igualmente activas y necesarias,presencias individualizadas que juntas crean la performance, pues el público,haga lo que haga, lo quiera o no, está dentro de la performance, forma parte dela misma, está integrado en ella.

    Si parael público el performer es el espectáculo, para este último lo es el público.En estas condiciones, ¿quien es el espectador de quien?

    Peroesta también es otra cuestión que nos aleja del tema, aunque sería interesanteanalizar las causas de esta vuelta a la pasividad espectacular (deespectáculo), todo para ver, nada para vivir. Quizá porque las performancetienen lugar cada vez con más frecuencia en lugares teatrales o teatralizados,entre otras razones, pero hay muchas más.

    Otropunto a considerar cuando se habla de utopía y performance es la de lainmutabilidad. La utopía es la continuidad, el no-cambio, pues el cambio esimposible teniendo en cuenta que la utopía, se supone de entrada, como unestado perfecto, un sueño, un proyecto concebido en la perfección. Unaperfección particular - y empleo esta palabra con muchas reservas - puesto quela utopía es con mucha frecuencia exigente además de autoritaria.

    Frente ala inmutabilidad de la utopía, la "mutabilidad" de la performance. Laperformance es una obra abierta. El performer no sabe nunca como las cosas vana desarrollarse, aun cuando haya estructurado cuidadosamente su performance.Será la dialéctica con el público lo que en última instancia le dará la forma.Es la tensión establecida positiva o negativa incluso, pero igualmente válida.La performance no está en el deber ser, está simplemente en el ser.

    Laperformance es lo aleatorio, el cambio, la utopía es la fijación. Laperformance se sitúa en lo efímero, la utopía en lo eternal, en el no-azar.

    ¿Qué sepuede decir del lugar, del espacio en que ambas se realizan?

    Lautopía no tiene lugar real, es simplemente un lugar ideal, libre de todacontaminación temporal. En las utopías clásicas, el lugar de la utopía es confrecuencia un lugar aislado, por ejemplo una isla, o si no lo, está protegidopor murallas o montañas u otros elementos defensivos. Son pues en general,espacios cerrados, como úteros (paraísos..?) ya lo habíamos dicho antes.

    Si lautopía no se sitúa en ninguna parte, la performance al contrario está por todaspartes. Puesto que no tiene lugar específico, no tiene lugar propio, ocupatodos los lugares. Su lugar, son todos los lugares donde se produce, pues puedeutilizarlos todos. (A mi me gusta decir que la Performance no tiene domiciliofijo, y como es el caso de todos aquellos que no lo tienen, su domicilio es lacalle).

    Peroestos lugares de performance, a diferencia de los lugares de la utopía, noestán protegidos, ni libres de toda contaminación temporal, todo lo contrario, estántotalmente sumergidos en ella, la performance no es purista, es pluralsimplemente (en arte no hay nada puro, decía Cage).

    Todoeste preámbulo tiene dos objetivos, el primero poner de relieve algo queconsidero muy importante, que la creación no es nunca pura y tenemos aquí otradiferencia fundamental con la utopía, que casi siempre insiste en la pureza,como pueden verificar leyendo cualquiera de las utopías clásicas. Cage decíanunca oigo un ruido puro o un sonido puro, sino un ambiente sonoro viviente,complejo e incalculable.

    En laperformance, el espacio es abierto, como la obra, lo más abierto posible, entodos los sentidos del término, físico y mental, pues ella, la performance,puede transformarse in situ, como he dicho antes. En la performance todo esposible. En la utopía, solo hay una vía posible, una sola forma de hacer.

    Conrespecto al tiempo, el tercer elemento, podemos decir que la performance esaquí y ahora, y la utopía es allí, un allí muy indefinido, y no se sabe muybien cuando.

    Lautopía está fuera del tiempo, no tiene tiempo, se diría que huye del tiempo.Por el contrario, la performance integra los tiempos, hay muchos tiempos en laperformance:

    -Primero, el tiempo de ella misma en cuanto obra (generalmente yo las estructuroen tiempos, primero, segundo, tercero etc. que pueden ser muy diferentes).Además está lo que llamamos el tiempo real, es decir el tiempo convencional, eldel reloj, que yo introduzco siempre en mis performances, de formas muydiferentes, pero está siempre presente.

    No hayque olvidar tampoco el tiempo psicológico, de cada uno de nosotros yciertamente muchos otros tiempos, el tiempo biológico, micro-tiempo,mega-tiempo, el tiempo profano, el tiempo sagrado, etc. hablar de este últimoquizás no sea una banalidad, ahora que se producen tantas performances queparecen rituales religiosos...

    Peroademás de todo lo ya dicho, también podemos considerar la performance como unautopía en si misma, en el sentido ideal "utópico" de considerarlacomo un arte que permite la integración del artista y del objeto de arte.

    Si estoes en verdad utópico, lo que es cierto es que la performance puede integrarmuchas cosas, al contrario de la utopía que es más bien selectiva.

    Por otraparte además la utopía es definitivamente unidireccional, en ella nada esgratuito, todo tiene una utilidad precisa, responde a una necesidad concreta.

    Todo locontrario que en la performance, al menos como yo la comprendo.

    Elsegundo objetivo de este preámbulo, es el de introducir el tema de la locuraporque ciertos autores atribuyen al pensamiento utópico un carácteresquizofrénico. En una interpretación negativa del pensamiento utópico, éste eso puede ser un pretexto para evadirse del mundo y sus problemas angustiosos. Eneste caso hay una oposición individuo/sociedad generadora de problemas.

    Según lamoral utópica, la que gana siempre es la sociedad frente al individuo, unindividuo que es anulado como tal. Aquí tocamos otro tema importante elindividualismo y si tocamos el tema tenemos que citar a Stirner (1806/1856) unescritor muy particular, cuyo libro más conocido es “Lo único y su propiedad” yque en su época tuvo gran influencia particularmente entre los artistassurrealistas, sobre todo en su periodo libertario, perdidas ya definitivamentelas ilusiones con relación a la Revolución rusa. Esta influencia se ve en losbilletes que publicaban los surrealistas entre 1951 y 1953 en Le libertaire unperiódico anarquista. Estos billetes que tienen títulos significativos, como“Le rêve et la revolution”, “Art soumis-Art engagé”, “Poète c'est à direrévolutionaire” donde se escriben cosas como: "quien no se revela no esdigno de vivir", "libertad es una palabra vietnamita", "lalibertad pertenece a quien la coge" o como dijo André Breton en"Prolegómenos para un tercer manifiesto del surrealismo o no" (1942):

    "Hayque convencerse de que una vez se ha conseguido el acuerdo general sobre untema, la resistencia individual es la única llave de la prisión".

    Hablandode individualismo llegamos necesariamente al anarquismo, en realidad la únicautopía que me interesa, porque es una utopía abierta al menos tal y como yo lainterpreto.

    Aunquemuchos autores se niegan a considerar el anarquismo como una utopía, pues comoProudhon piensan que es perfectamente realizable, yo lo considero una utopía enel sentido positivo del término, pues para mí la anarquía es un fermento detransformación, además de que yo la asimilo a la creación. Es decir, hacer elcamino, marchar y que si nosotros comenzamos a andar haremos el camino, es porcitar un ejemplo más del Budismo ZEN, como el arquero cuya flecha va directa alblanco sin apuntar al mismo.

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